domingo, 1 de diciembre de 2013

Narro mi mundo, mi vida, estas palabras son la plenitud de mi existencia

Este era un proyecto personal el cual abandone antes de empezar pensé que la inspiración había llegado a mi vida  un día pero se marchó el dolor me trajo a las letras y recordé mis años de nuevo y recordé mis años de adolescente. Toda esa guerra con uno mismo y el mundo, las dificultades, los amores imposibles, las veces que mi ingenuidad puso en juego mi reputación. Me deje llevar por el amor a temprana edad y las deliciosas caricias de un futuro incierto, viaje por todo un mundo de peleas, abusos, marginalidad en todos los aspectos y sobreviví para librar una titánica lucha contra las personas que no soportaban la credulidad de mis ideales. Enfrente la indiferencia uniéndome a su causa y pasando desapercibido. Protagonice tragicomedias, cuentos de amor de locura y de muerte espiritual, caí en un limbo mental que absorbió partes de mi que no volverán. Aprendí que el despertar de mis memorias y los escasos momentos de gozo eran mis nuevas armas, me lance a su búsqueda navegue por un mar de pasión y lujuria, donde naufragó el barco de mis deseos, Fui seducido por los cantos de las  sirenas pero desperté antes de ser devorado. Mientras me encontraba era presa del delirio la pasión y el sexo aprendí a atacarlas al corazón. Cuando llegue a la superficie encontré una diosa morena de labios escarlata a la cual rendí mis armas. Durante un lapso corto de tiempo la sensualidad y la temeridad de sus carnes alimentó mis más bajos instintos. El éxtasis borro mi personalidad casi por completo y me volvió su esclavo. Pero ya no estaba solo en ese lugar encontré otros guerreros que me ayudaron a combatir el embrujo mental al que fui sometido. Adquirí una íntima relación con el silencio descubrí que el arte de la ilusión dejaba al sexo opuesto con la moral distraída y me aproveche. Luego pasó lo inevitable conocí el amor, y como ente sutil disfrazado de una rubia doncella cuya corona se encontraba atada a su dentadura. Su poderío me dejo sin armas se burlo de mi experiencia y toda mi vida pareció un juego de niños. Su poder enmudeció mis deseos y no sabía como luchar hasta que descubrí la escritura como arma y último recurso fue torpe pero los textos y el sentimiento desconocido que embargaba mi ser me hicieron crear poesía, y sin que mi mi amada lo sintiera ni lo supiera desde la sombras mi atormentado corazón se metió en sus sentidos. Fue una tarea ardua llena de contrariedades y rivales que se batían en duelo por su amor ellos daban todo cuanto tenía en su poder, la creatividad fue mi arma predilecta y con migajas de mi amor fui alimentando su curiosidad, su deseo de saber si en realidad existía algo tan puro, y cuando el universo me dio el valor le confesé mi amor.

2 comentarios:

Angie dijo...

Interesante me gustaria leer un poco mas de esta historia

Unknown dijo...

muy apero.. la analogía esta bien impresa en las palabras